jueves, marzo 15

Resumen por Capitulos Leonardo el Hermoso Soñador



(Robert Bird)                                     

 

El presagio del milano

En este capítulo se dice que el joven Leonardo un día cuando dormía en su cuna un milano quiso comérselo y dando vueltas alrededor de la cuna trató de llevárselo. El niño no mostró temor alguno y extendió las manos queriendo alcanzarle pues despertó en el curiosidad.

 

                                                              Sorprenderse por todo

Leonardo aunque era un niño tenía una insaciable curiosidad por saber como funcionaba todo lo que lo rodeaba y ante tal hecho siempre quedaba encantado o sorprendido del funcionamiento de las cosas y la naturaleza.

 

El estanque. La cueva de los huesos y las caracolas

Leonardo a su escasa edad fue llevado por su padre a vivir a un rancho en donde el un día mientras exploraba las tierras encontró una cueva donde halló unos extraños huesos y caracoles que pusieron a la mente y principalmente la imaginación de Leonardo aprueba pues aquel lugar estaba a gran distancia de la costa.

 

Florencia

El joven más tarde fue llevado por su padre a la ciudad de Florencia donde este trataba de hacer fortuna con los demás personajes adinerados de la ciudad de los cuales destacaban los Medici.

 

En el taller del maestro

El padre del muchacho le mostró al famoso pintor y escultor Andrea unos de los dibujos que su hijo había echo. El encantado con el trabajo del joven, le dijo al padre que se lo llevara para que le enseñara las técnicas de pintura y escultura. Fue así como Leonardo encontró lugar donde pasar 12 años de su vida aprendiendo y dirigiendo por encargo de su mentor algunos proyectos en el taller, donde perfeccionó su técnica que lo hizo pintar de manera demasiado perfecta.

 

En la corte de Ludovico

Hacia los 30 años de edad Leonardo decidió abandonar el taller y buscar fortuna en la ciudad de Milán donde ofrece sus servicios al gobernante del lugar llamado Ludovico.

 

Paradiso y el gran caballo

Tras la oferta de Leonardo a Ludovico de trabajar para el lo nombra ingeniero ducal y su primer trabajo fue que le encarga la construcción de un caballo de 6 metros de altura que honraría la memoria de su padre. Mismo que tras una batalla con los franceses es destruido el prototipo que fue echo con arcilla.

 

El refectorio de los monjes

Además del caballo que intentó terminar en Milán fue encargado de decorar el comedor de los monjes. Leonardo pintó la última Sena en el refectorio de la iglesia de sante María delle grazie pues desde hace mucho tiempo atrás había querido plasmar una esena bíblica y no pudo rechazar esa oferta y decide pintar la de la última cena.

 

Extraños animales, míticas bestias

Leonardo siempre divertía a los aristócratas y gente que se reunía en compañía de Ludovico a los que les contaba cuentos sobre creaturas fantásticas y animales extraños aunque el jamás había viajado fuera de Italia además de algunas veces jugarles bromas a los invitados de la corte.

 

Los fantásticos cuadernos

Como todos los científicos Leonardo tenía un sinfín de apuntes y bocetos de máquinas e inventos de donde se pudieron cuantificar 13,000 de los cuales se conservan solo la mitad. Siempre fue cuidadoso con sus ideas así que sus apuntes siempre los hizo de manera que no fueran legibles por otras personas y la técnica que usó fue la de escribir al revés para después leerlos con ayuda de un espejo.

 

Grandes planes y proyectos

Se dice que debido al sinfín de planes y proyectos del gran Leonardo, no terminaba casi nunca lo que empezaba.

Hoy se cree que lo hiso por temor a que sus ideas fueran robadas por otros y por el exceso de trabajo.

 

Lo que el ojo puede ver

Leonardo no coincidió con los Griegos en que los ojos emitían rallos de visión y eso era lo que hacía que viéramos las cosas, estudió una cámara oscura simulando el ojo humano y descubrió que las imágenes entran de manera invertida y con los colores que tienen naturalmente, diseñó unas gafas que corrigieron la miopía y pensó que en el futuro abría unos que se colocarían en los ojos para corregir esta enfermedad, conocidos hoy como lentes de contacto.

 

El músculo y las máquinas maravillosas

Leonardo diseñó muchos artefactos que facilitaron las tareas en diferentes campos como la grúa, la bicicleta entre otros más que se quedaron sin publicar, siempre temió que sus ideas fueran robadas.

 

El eterno hombre pájaro

Leonardo siempre había tenido un sueño y ese era que el hombre pudiera bolar, encantado con la idea trabajó en la construcción de muchas máquinas voladoras y se cree que al menos en una, el probó la eficacia de sus inventos. Se dice que el fue el creador del helicóptero ya que en una de sus pinturas se aprecia un juguete que es sostenido por un niño, con la forma de una aeronave, constituida por una hélice que jira en la parte superior y hace que se eleve.

 

El agua, motor de la naturaleza

Leonardo siempre había creído que el planeta estaba regido por los cuatro elementos: tierra, agua, Aire y fuego y que si se lograban entender estos elementos se podía llegar a comprender cosas y a todo el universo de echo el pintó al agua en casi todos sus estados y no se conoció imagen mas precisa del agua hasta la invención de la fotografía, le tenía un gran respeto tanto que pintó grandes inundaciones.

 

La bóveda celeste

Leonardo creía que el sol era el centro del universo y que entre tantos de sus inventos el también quiso hacer su propio telescopio.

Estaba convencido de que si el mundo rebelaba su fórmula matemática no abría nada en el mundo que no se pudiera entender pues el decía que todo estaba regido por los números y estudió buscando respuesta a este problema.

 

La dama sonriente

Leonardo en la actualidad es conocido en especial por una de las pinturas echa por el. Donde se aprecia una mujer sonriendo y la cual es conocida como la Mona Lisa, quien se cree es la esposa de un mercader (Francesco del Giocondo) y que Leonardo la pinta y cuyo nombre es Lisa de Yoconda.

 

Divertidos ingenios

Leonardo tubo grandes ideas que a muchos gustaron como al hermano de el papa León X quien lo llevó a vivir con el a Roma donde encantó a el papa con bromas pues el se rodeaba de bufones. Le encantaba ser divertido, pero Leonardo no fue nunca del todo bien recibido por la corte papal.

 

El mecenas perfecto

Leonardo fue nombrado primer ingeniero, pintor y escultor de el rey Francés Francisco I quien a cambio le pidió que diera clases de pintura y ciencias naturales además de siempre haber querido comprar la mona lisa pero Leonardo nunca la puso en venta hasta el día de su muerte que la heredó a su compañero y amigo quien más tarde si la terminó vendiendo al rey.

 

El eterno misterio

Leonardo al final de su vida se cuestionaba si había echo lo que quería y se dio cuenta de que la mayoría de sus proyectos y pinturas nunca habían sido terminadas y así murió en los brazos del rey francés el 2 de mayo de 1519 a sus 67 años.

 

 

Referencia Leonardo da Vinci

 

Leonardo da Vinci (1452-1519), artista florentino y uno de los grandes maestros del renacimiento, famoso como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico. Su profundo amor por el conocimiento y la investigación fue la clave tanto de su comportamiento artístico como científico. Sus innovaciones en el campo de la pintura determinaron la evolución del arte italiano durante más de un siglo después de su muerte; sus investigaciones científicas —sobre todo en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica— anticiparon muchos de los avances de la ciencia moderna. Leonardo nació el 15 de abril de 1452 en el pueblo toscano de Vinci, próximo a Florencia. Hijo de un rico notario florentino y de una campesina, a mediados de la década de 1460 la familia se instaló en Florencia, donde Leonardo recibió la más exquisita educación que esta ciudad, centro artístico e intelectual de Italia, podía ofrecer. Leonardo era elegante, persuasivo en la conversación y un extraordinario músico e improvisador. Hacia 1466 acudió a formarse al taller de Andrea del Verrocchio, figura principal de su época en el campo de la pintura y escultura. Junto a éste, Leonardo se inició en diversas actividades, desde la pintura de retablos y tablas hasta la elaboración de grandes proyectos escultóricos en mármol y bronce. En 1472 entró a formar parte del gremio de pintores de Florencia y en 1476 todavía se le menciona como ayudante de Verrocchio, en cuya obra Bautismo de Cristo (c. 1470, Galería de los Uffizi, Florencia), pintó el ángel arrodillado de la izquierda y el paisaje de matices neblinosos. En 1482 Leonardo entró al servicio de Ludovico Sforza el Moro, duque de Milán, tras haberle escrito una carta en la que el artista se ofrecía como pintor, escultor, arquitecto, además de ingeniero, inventor e hidráulico y donde afirmaba que podía construir puentes portátiles, que conocía las técnicas para realizar cañones, que podía hacer barcos así como vehículos acorazados, catapultas y otras máquinas de guerra y que incluso podía realizar esculturas en mármol, bronce y terracota. De hecho, sirvió al duque como ingeniero en sus numerosas empresas militares y también como arquitecto. Además, ayudó al matemático italiano Luca Pacioli en su célebre obra De Divina Proportione (1509), que trata sobre el sistema de relaciones armónicas conocido como sección áurea.. Desgraciadamente, el empleo de una técnica experimental de pintura al óleo sobre yeso seco provocó problemas técnicos que condujeron a su rápido deterioro hacia el año 1500. Desde 1726 se llevó a cabo un largo proceso de restauración y conservación que culminó en 1999. Una vez completado el proceso, no exento de cierta polémica, han reaparecido muchos detalles ocultos durante años. También se ha puesto de relieve el brillante colorido de la obra original, que había quedado ensombrecido por las restauraciones anteriores. Aunque la mayor parte de la superficie original se ha perdido, la grandiosidad de la composición y la penetración fisonómica y psicológica de los personajes dan una visión aproximada de su pasado esplendor. Durante su estancia en Florencia, viajó un año a Roma. En 1502 entró al servicio de César Borgia, duque de Romaña, hijo del papa Alejandro VI. En su calidad de arquitecto e ingeniero mayor del duque, Leonardo supervisó las obras en las fortalezas de los territorios papales del centro de Italia. En 1503, ya en Florencia, fue miembro de la comisión de artistas encargados de decidir sobre el adecuado emplazamiento del David de Miguel Ángel (1501-1504, Academia, Florencia), y también ejerció de ingeniero en la guerra contra Pisa. Al final de este año comenzó a planificar la decoración para el gran salón del palazzo della Signoria con el tema de la Batalla de Anghiari, victoria florentina en la guerra contra Pisa. Realizó numerosos dibujos y completó un cartón en 1505, pero nunca llegó a realizar la pintura en la pared. El cartón se destruyó en el siglo XVII, conociéndose la composición a través de copias como la que realizó Petrus Paulus Rubens.Durante su segundo periodo florentino, Leonardo pintó varios retratos, pero el único que se ha conservado es el de La Gioconda (1503-1506, Louvre, París), uno de los retratos más famosos de toda la historia de la pintura, también conocido como Mona Lisa, al identificarse a la modelo con la esposa de Francesco del Giocondo, aunque se han barajado varias hipótesis sobre su verdadera identidad. Si algo merece destacarse de forma especial es la enigmática sonrisa de la retratada. Parece ser que Leonardo sentía una gran predilección por esta obra ya que la llevaba consigo en sus viajes.

Leonardo murió el 2 de Mayo de 1519 a los 67 años de edad.