sábado, marzo 3

Resumen por capítulo El Llano en Llamas

Descripción
“El Llano en Llamas” es una serie de diecisiete cuentos, en los que Juan Rulfo trata entre otros asuntos, el problema de la tierra. Dos claros ejemplos son “Luvina” y “Nos han dado la tierra”, en donde podemos apreciar que se habla de la infertilidad de las tierras repartidas, después de la revolución y durante la reforma agraria.

En este libro, la mayoría de los cuentos están narrados en primera y tercera persona, en donde el autor recrea un ambiente a lo largo de las historias, con seres que viven inmersos en la pobreza, cuyo presente es trágico y la nostalgia del pasado y el recuerdo llega a ser una constante.
Rulfo logra retratar la problemática del campo y la provincia Jaliscienses a través de un realismo mágico que le reconocen autores como Jorge Luis Borges y García Márquez.

Lo interesante de las historias de Juan Rulfo en El Llano en Llamas, es que podrían haber sucedido o incluso seguir sucediendo en cualquier lugar de Latinoamérica. Otra cosa que las distingue es la manera en que se cuentan y el manejo de las técnicas como el realismo mágico, el monólogo y la introspección, con las que Rulfo, a pesar de su poca producción literaria, se convirtió en uno de los escritores latinoamericanos más reconocidos.

Resúmenes

“Nos han dado la tierra” es un cuento que narra en primera y tercera persona el viaje que hicieron un grupo de ex revolucionarios, que mientras caminan, van recordando cuando fueron caudillos, cuando al finalizar la revolución se les quitaron las armas y se les entregaron tierras que no sirven para el cultivo.
Esteban, Melitón, Faustino y el narrador que no menciona su nombre, dejan ver su inconformidad ante la acción del gobierno al haberles dejado el llano, un lugar enorme y desierto donde no hay mas que unos pequeños manchones de hierba de hojas retorcidas, huizaches y lagartijas que al sentir el calor corren a refugiarse a la sombra de las piedras.
La historia termina cuando los cuatro llegan al pueblo junto al río cuyos nombres no menciona el narrador, quedando en puntos suspensivos.

“La cuesta de las comadres” es un cuento narrado en primera persona a través del recuerdo de un anciano cuyo nombre no se menciona, la historia de un par de hermanos, que se dedicaban a robar a las carretas que pasaban cerca del pueblito Cuesta de las Comadres. Se habla de sus habitantes que eran 60, quienes recibieron las tierras cuando se hizo el reparto al finalizar la revolución y de cómo vivían con el temor a los ladrones, quienes a pesar de no ser dueños del lugar disponían de los habitantes y cualquier posesión de ellos.
La historia termina cuando Odilón Torrico y Remigio Torrico, los ladrones a quienes todos temían, se saben asesinados. El primero de ellos muere en zapotlán, pueblito vecino donde al ofender escupiéndole mescal en la cara a uno de los Alcaraces se le echaron enzima con cuchillo en mano. Remigio por otro lado fue acecinado por la misma persona que narra la historia.

“Es que somos muy pobres” es una historia narrada en primera persona, y no se indica el nombre del que nos relata los hechos. Cuenta como tras el fallecimiento de su tía Jacinta y un día antes de el cumpleaños 12 de su hermana Tacha, sucede una inundación en el pueblo, que se lleva la vaca (Serpentina) que le había regalado su papá a Tacha para que tuviera un capitalito.
Tacha es una niña que cruza por la adolescencia, sus padres al ver que la Serpentina y el becerrito no aparecen, temen más que nunca que se convierta en una piruja como sus dos hermanas que años atrás fueron corridas de la casa por malos partimientos.
Se dice en la historia que las dos hermanas posiblemente anden en Ayutla ya que eran personas que desde niñas fueron rebeldes, siempre fueron rezongonas y presumidas.
El relato termina cuando Tacha y su hermano están en la barranca viendo el río, y el la consuela pues ella llora por Serpentina.

“El hombre” es una historia narrada en primera y tercera persona, cuyo tema abordado es la venganza y problemática que ha existido entre matones y familias (Alcancía y Urquidi).
Se dice que un niño de la familia Alcancía es acecinado por El Hombre, más no se explica exactamente la razón. Y ante tal situación José Alcancía decide vengar la muerte de su hijo matando a El Hombre, cuando este se dirigía a matar a los Urquidi.
En el cuento no se dice el nombre del matón pero al final si se sabe por el testimonio de un borreguero que es acecinado a balazos en la orilla del río.

“En la madrugada” es una historia narrada en tercera y primera persona. En esta se habla del asesinato del hacendado Justo Brambila, un hombre que sostenía en secreto una relación con su sobrina (Margarita), quien mas tarde lo encontraría muerto en su corral. Y que cuyo arriero (Esteban) resulta ser el principal sospechoso de su muerte.
En la historia este declara desde la cárcel, ser inocente pues no recordaba haberle matado. Alegaba que tras la golpiza propinada por su patrón, al ver que pateaba a un becerro después de haber traído a las vacas por la madrugada desde Jiquilpan a San Miguel, todo había sucedido como era costumbre, a excepción de que no le habría el portón, y le había visto cruzar el patio con Margarita en brazos. La historia queda en puntos suspensivos cuando en San Miguel están velando a la luz de los cirios el cuerpo de Justo Brambila en la iglesia del pueblo.

“Talpa” es una historia narrada en primera persona. Es contada por el hermano de Tanilo Santos. En ella nos habla del arrepentimiento que siente Él y su cuñada Natalia, al haber llevado a su esposo a Talpa con la intención de que muriera pronto, y así poder quedarse juntos.
Natalia era una mujer que se sentía amarrada a su esposo enfermo (Tanilo), con quien no tenía hijos y padecía de llagas amoratadas, por donde brotaba agua amarilla con un olor desagradable. Tras verse ya desahuciado, Tanilo quería ir a ver la virgen de Talpan, mismo deseo que es aprovechado tiempo después, por su hermano y Natalia quienes durante el camino sostienen una relación de amantes. Tanilo llega al punto donde Ya no puede seguir pues se encuentra con los pies gravemente lacerados, y es obligado por su esposa y hermano a seguir la travesía desde su pueblo (Zenzontla) a Talpan.
La historia concluye cuando Tanilo muere y ellos regresan tras haberlo sepultado en Talpan.

“Macario” es un cuento narrado en primera persona, Él nos habla mientras espera sentado en una alcantarilla la salida de las ranas que no dejan dormir a su madrina por las noches.
El nos cuenta que con su madrina es feliz por que le da de comer y por que ahí vive también Felipa, la mujer que le hace de comer a su madrina, la que todas las noches se metía a su cuarto y algunas veces le daba de tomar leche de sus pechos mientras le hacía cosquillas en todo el cuerpo, que no resultan ser más que relaciones sexuales.
Aunque en su relato no se menciona la edad exacta de el personaje, deja en claro por sus acciones que ya es un adulto, solo que con cierto grado de retraso mental.
La historia concluye cuando Macario se empieza a aburrir que no salen las ranas y cree que si se duerme su madrina pedirá a alguno de sus santos que se lo lleve directo al infierno.

“Ya mataron a la perra, pero quedan los perritos” es un corrido popular que está narrado en primera persona. Pichón, un revolucionario que nos cuenta sobre la posible muerte y desaparición de la Perra, durante la emboscada cerca de Piedra Liza, a las tropas del gobierno dirigidas por el general Petronilo Flores.
Pichón cuenta que El y los hijos de la perra (Joseses), estuvieron bajo el mando de Pedro Zamora, y que después de las bajas sufridas cuando cruzaban el río Armería, dejaron de luchar por ocho meses, hasta que un día Pedro Zamora desde san Buena Ventura los mandó llamar con su mensajero Armancio Alcalá.
Cuando estos se dirigían a encontrarse con Pedro Zamora se dan cuenta que los han llamado para terminar de quemar los pueblos que faltaban, dando comienzo a los viejos tiempos vividos.
La historia concluye cuando los federales han introducido a la lucha el uso de ametralladoras, y los revolucionarios ya no encuentran la paz en ningún lugar de la sierra.
Nota: el cuento anterior es el que le da nombre al libro del "Llano en llamas".
“¡Diles que no me maten!” es una historia narrada en primera y tercera persona en donde nos cuentan del asesinato de don Lupe Terreros, cometido por su compadre Juvencio Nava, en Alima, donde eran dueños de ganado.
Tras haberle negado el pasto de su potrero y haberle matado un novillo a Juvencio, este lo machetea y le clava una pica de buey en su vientre, dejándolo tirado en un arroyo donde lo hallan después de dos días, aún agonizando.
Juvencio se ve en aprietos y huye a Palo de Venado donde más tarde su mujer lo abandona y su hijo Justino forma su familia con Ignacia, con quien tiene 8 hijos.
La historia concluye con la aprensión de Juvencio por cuatro soldados enviados por un coronel, que resulta ser uno de los dos hijos que dejó don Lupe al morir, hace ya casi 40 años, según las súplicas de Juvencio al pedirle que no lo mate. Argumentando que ya está viejo, que morirá pronto por la edad.

“Luvina” es una historia narrada en primera y tercera persona. Se desarrolla a través del testimonio de un profesor que hace mucho estuvo con su esposa y sus tres hijos en San Juan Luvina, una montaña árida y que es azotada casi todo el año por el viento.
Este profesor intenta en una cantina cercana a un río, mientras se toman unas cervezas, convencer a un viajero del que no se dice su nombre, pero que como el de ingenuo, hace muchos años se dirigió a Luvina para hacer sus sueños realidad, contándole que allá no hay más que tristeza, soledad y pobreza
La historia culmina con el relato de cuando el profesor quiso convencer a los de Luvina, para que dejaran el pueblo en busca de una vida mejor, y estos no aceptan porque no quieren dejar a sus muertos. Sin embargo el si lo hace y es por eso que está ahí, con aquel viajero que se recuesta sobre la mesa y se queda dormido sin decir nada.

“La noche que lo dejaron solo” es un cuento que está narrado en tercera persona, y cuyo personaje principal es Feliciano Ruelas, un muchacho que se la pasa yendo y viniendo tras sus dos tíos Tanis y Librado, hombres que ya llevan largo tiempo peleando en la revolución cristera, (1926-1929).
Tras tantas noches de andar sin dormir Feliciano pedía a sus tíos que descansaran, cuando se dirigían por la noche a la sierra de Comanja. Sin embargo ellos no le hacen caso ya que temen que los soldados los atrapen mientras duermen, y ya siendo presa del cansancio, Él se va quedando resagado y al verse solo, se queda dormido sobre un tronco a lado del camino.
La historia concluye cuando Feliciano tras haber sido despertado por los arrieros que pasaban por el camino, va a encontrar que cerca de los ranchos de Agua Zarca, los soldados ya estaban quemando a sus tíos en la oguera, y ahí mismo se entera que lo estában esperando a Él, quien logra escapar al echarse a correr por el llano.

“Paso del Norte” es un cuento narrado en primera persona, cuyos nombres de los personajes principales no son mencionados.
La historia comienza cuando un hombre que no le va bien en la venta de puercos, decide irse a los Estados Unidos, dejando encargada a sus 5 hijos y esposa Tránsito con su padre quien nunca la había querido como su nuera. Tras reclamarle a su padre el no haberle enseñado el oficio de cohetero, emprende su viaje, yéndose a México donde junta el dinero descargando trenes en Nonoalco, y paga a un hombre 200 pesos para que lo cruzara el río en ciudad Juares, junto con su amigo Estanislado.
Sin embargo su aventura concluye con la muerte de Estanislado en Oregón por haber sido balaceados, al ir cruzando el río Bravo. Después de ser deportado, llega con su padre quien le informa que la Tránsito, se ha ido con un arriero dejando sus hijos con Él, quien se cobra todos los gastos ocasionados vendiendo la casa, y aún así queda endeudado con su padre por la escrituración (35 pesos).

“acuérdate” es un cuento narrado en primera persona, el cual nos relata a través de la insistencia de un ex compañero de la escuela, que le platica a otro tratando de refrescarle la memoria, todo esto sin rebelar sus nombres, sobre Urbano Gómez, hijo de don Urbano Gómez, nieto de don Dimas Gómez, primo de la Arremangada y la alta de ojos zarcos, ambas hijas de su tío Fidencio Gómez, y hermano de Natalia Gómez, quien se casó con Nachito, al mismo que acecina tras ponerle una serie de culatazos.
Los recuerdos mas notables mencionados son: 1-cuando tras haberlo descubierto con su prima la Arremangada, detrás de los lavaderos, jugando a los esposos y tras la golpiza que le pone su tío Fidencio, Él deja el pueblo para regresar más tarde, convertido en policía.
Y 2-Cuando Él tras haber matado a su cuñado Nachito, quien le fue a dar una serenata a las 8 de la noche, lo agarran huyendo ya del pueblo, y escoje el árbol donde es aorcado,.

“No oyes ladrar a los perros” es un cuento narrado en primera y tercera persona, en el que se nos cuenta el viacrucis que vive un padre, mientras lleva a su hijo por la noche a Tonaya, mismo lugar que espera reconocer por las luces o el ladrar de los perros.
La historia comienza cuando el padre de Ignacio lo lleva cargando en la espalda y se dirigen a Tonaya, en busca de un médico, pues se encuentra herido por robar. En el camino el padre de Ignacio le reclama a su hijo, por haberse juntado con malas amistades que lo combirtieron en ladrón. Le cuenta como su compadre Tranquilino, padrino de bautizo de Ignacio, le da la noticia de que su hijo es un ladrón y lo había asaltado.
También le recuerda a su madre, quien cuando niño, lo cuidaba mucho pues pensaba que sería su sustento cuando ella estuviera vieja.
La historia concluye cuando luego de mucho andar con su hijo en la espalda, llegan al pueblo y su hijo parece haber fallecido.

“El día del derrumbe” Es un cuento narrado en primera y tercera persona que nos cuenta a través del testimonio de un hombre y el ex presidente Melitón, que nos habla de la visita del gobernador, a la comunidad de Tuzcacuexco, días después de haber sufrido un terremoto un 18 de Septiembre.
En el también nos habla de la comida que se hizo, en donde el dijo a través de un discurso, les iba a brindar apoyo para todos los damnificados, y en donde también se desata una trifulca causada por un borracho que interrumpía al gobernador diciendo “exacto” cada vez que se detenía durante su discurso.
Este hombre al final nos cuenta que la visita del gobernador, coincidió con el día que nació su hijo Merencio, (21 de Septiembre). Y que su esposa después de estar enojada por unas semanas, le confesó que se había enojado con el por estar de borracho en la fiesta con el gobernador, y dejarla sola con su compromiso.

“La herencia de Matilde Arcángel” es un cuento narrado en primera persona, en el cual nos dan a saber de la vida de los Eremites y Tranquilino Herrera, mismo que nos narra la historia.
El nos cuenta que es arriero, y que cuando conoció a Matilde Arcángel, fue a invitar a Euremio Cedillo para que apadrinara su boda, y debido a que Euremio el viejo era un hombre alto y fornido y dueño del rancho las Ánimas, Matilde lo dejó, y se casó con Él.
Tranquilino entonces cuenta que tras haberse quedado ella con Euremio, se queda solo con sus recuerdos de cuando la conoció, en Chupaderos, en la fonda de doña Sinesia.
Y nos dice que decide hacerse padrino de su único hijo, Euremio chico, con tal de seguirla viendo, pues era una mujer muy hermosa.
Pero su tristeza aumenta cuando al ir regresando del bautizo, Matilde muere al ser tirada por el caballo que montaba. Recayendo la culpa del accidente en su hijo, quien al haber berreado, desbocó a la bestia. Y tras haberse tirado al Visio lo intenta matar, luchando del lado de los militares que perseguían al grupo de rebeldes, al que su hijo se había unido días antes.
Al final Tranquilino nos cuenta que cuando el grupo de rebeldes viene de regreso, ve a su ahijado Euremio chico llevando a su padre muerto en la silla de su caballo, y con su izquiterda va tocando, como siempre, su flauta.

Anacleto Morones” es un cuento que está narrado en primera y tercera persona, en donde se nos cuenta que El era creído santo por el pueblo de Amula. En la historia nos dice Lucas Lucatero que un día ve venir a diez mujeres de Amula a su casa, todas hijas de Ponciano, Emiliano, Crescenciano, Torivio el de la taberna y Anastasio el peluquero, de las que solo se nombran en el cuento a Francisca Fregoso, Torcacita, Nieves García, Filomena, Melquiades y Micaela.
Todas ellas ya lo habían venido buscando en Santo Santiago y Santa Inés, y luego de tanto andar, habían encontrado su casa junto a un serro. Le pedían que diera su testimonio para que Anacleto Morones fuera canonizado, ya que Él era su yerno y según aquellas mujeres de la congregación, por haberlo tratado de cerca, era el único que podía hablar del santo
Pero Lucas no quería, puesto que Anacleto era un embustero que se dedicaba a hacer milagros falsos y les robaba la virginidad a mujeres del pueblo. No obstante también Edelmiro el de la botica y Lirio López el juez sabían esto y por ello estaba ya en la cárcel, de donde se fugó para ir a verlo. Quería que lo ayudara a escapar al norte donde pensaba comenzar de nuevo. Sin embargo Lucas lo mató para no darle dinero, y ahora tras irse desasiendo El de aquellas mujeres al desairarlas, se queda con Pancha y hacen el trato de que pase la noche con Él, acambio de ir al día siguiente a Amula.

Ficha del autor

Juan Rulfo (1918 - 1986) nace el 16 de mayo en Aculco, Jalisco. En 1945 publica los cuentos "Nos han dado la Tierra" y "Macario" en la revista Pan, de Guadalajara, dirigida por Antonio Alatorre y Juan Rulfo.

En 1946 se establece en México y se publica su cuento "Macario" en la revista América y en la misma, en febrero de 1948 "La cuesta de las Comadres" en enero, 1950 "Talpa" en diciembre, 1950 "El Llano en Llamas" y en agosto, 1951 ¡Diles que no me Maten!.

En 1954 El Llano en Llamas se publica en la colección "Letras Mexicanas" de Fondo de Cultura Económica.

En 1955 aparece Pedro Páramo en la colección "Letras Mexicanas" con una tirada de 2,000 ejemplares y se efectúa la primera reimpresión de El Llano en Llamas. La Antología de cuentos mexicanos 1954 (México, INIAL, 1955) reproduce "Un cuento". Se estrena el cortometraje Talpa de Alfredo B. Cravenna, basado en el cuento de Rulfo de igual título. Publica el cuento "El día del derrumbe".